JAIRO MONCAYO - 5 años de impunidad

Las primeras líneas de este escrito están aprovechadas para recordar la memoria de aquellos que ofrecieron sus vidas por defender patrióticamente la soberanía de la Argentina contra los Ingleses. Y hablo textualmente de un pueblo Argentino que fue víctima de un régimen militar brutal, corrupto e inepto a mediados de los 70´s y 80´s; que a pesar de haber torturado, exiliado, masacrado, asesinado y desaparecido a cientos de personas, no tuvo escrúpulos de picar pleito con una de las fuerzas más preparadas del mundo sólo para distraer la energía del pueblo que estaba a punto de desmoronar su gobierno de terror escondiéndose detrás de una recuperación ficticia de las Islas Malvinas. Cuando todo ya estaba perdido los únicos que no abandonaron sus trincheras fueron los albañiles, carpinteros, agricultores, mecánicos, hombres humildes, hambrientos, mal preparados, escasos de equipo y con frió que enfrentaron con dignidad las consecuencias de haber peleado y perdido; al contrario de sus comandantes que acostumbrados a dispararle a gente atada e indefensa abandonaron el barco como ratas.
Pero el punto que quiero analizar y que no esta en los libros de historia es el porque la junta militar del general Videla y compañía perdió la guerra.
Aparte de la corrupción militar, la incapacidad, las envidias y el tire y afloje por gobernar, el principal problema era la falsa unidad en el poder, no fue el capitalismo, ni la guerra sucia contra el Marxismo lo que los mantenía identificados; era su egoísta afán por mantener la ventaja sobre el poder militar, político y económico de ese país a costa de lo que fuese.
Irónicamente lo pequeño también se aplica en lo grande, estos tipos creyeron que al ser los que junto con otras dictaduras latinoamericanas realizaban el trabajo sucio de Washington era “uña y mugre” con los gringos y ¿Cómo va ha ser que nuestros compadres nos abandonen en medio de este problema? Los gringos tienen que estar de nuestro bando – ¡Mentira! Los gringos nunca estarán de parte del “pelagato” aunque sea útil, estará siempre de parte de la “su” liga profesional imperialista. Y así la Argentina de la junta militar amiguita de los gringos se quedo sola enfrentando a una potencia mundial.
El que ignora el pasado esta condenado a repetirlo - dice un viejo adagio popular. No porque todo ya este en el pasado se deja de estar alerta por el futuro, ocurre que desde esos tiempos muy poco a cambiado, el gobierno Colombiano no es muy diferente al de la Argentina del 81 y porque un dictadorzuelo tercermundista como lo es Álvaro Uribe declare que somos los principales aliados de EEUU en Latinoamérica nos debemos sentir tranquilos y protegidos; o porque estamos a completa merced de los deseos gringos el día que en realidad necesitemos la ayuda de este “amigo” frente a intereses transnacionales Washington vendrá a nuestro auxilio.
En este cuento estamos engañados, tristemente sólo ganarán los de siempre, los que tienen la sartén por el mango. Nuestra solución es volver al seno de nuestros verdaderos hermanos, convertir en realidad el sueño de una Latinoamérica unida y dejar de ser “pelagatos”.
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Ahora no esta demás aclarar que si usted es algo conocido o se encuentra en algún sitio adecuado y de interés nacional en el momento de su ejecución, es muy posible que su muerte sea televisada o publicada en los principales periódicos de la nación, en tal caso pueda que se le indemnice o su nombre sea voceado en alguna que otra marcha. Situación que valga la pena decir, solemos aprovechar para visajear pedidos de nuestros consumidores, de lo contrario y si usted no llena los anteriores requisitos morirá efectivamente pero como individuo cualquiera, es decir en total anonimato como la mayoría de sus compañeros, en otras palabras más precisas, como un perro.
Muy atentamente me despido de usted no sin antes decirle que le deseo lo
mejor que si tiene alguna queja de nuestra efectividad, favor remitirse a nuestras oficinas ubicadas en cualquier esquina obscura o en la central de policía junto al departamento administrativo de seguridad DAS o en su defecto con el general del batallón de su ciudad que es nuestro hombre de confianza en esta clase de trabajos.
Muy atentamente se despide de usted la Muerte.